Estoy nervioso y tengo un poco de miedo por lo que pase en los siguientes días.
Ojalá ojalá ojalá ojalá que sea algo bueno.
Deseome suerte y tranquilidad :)
sábado, 23 de febrero de 2013
lunes, 11 de febrero de 2013
Sin número - Repetición
Recordar:
"(...) ahora es cuando siento que no puedo predecir absolutamente nada y que es hora de relajarme y dejar que la vida me guíe a lo que tenga que vivir. Mi misión es, entonces, vivir y ser feliz, y adaptarme a lo que la vida me traiga.
Soy quien soy. Ahora es cuando entiendo la importancia de respetarme como tal y de mantenerme sincero conmigo mismo y con el mundo, con mi esencia. Y de saber que el primero que debe cuidar de mí mismo, soy yo.
Valgo la pena. Valgo el esfuerzo. Valgo las ganas de estar conmigo.
Prometo no olvidar ese detalle."
Sentimientos extraños invaden mi pecho, como queriéndome reprochar cosas pasadas. Autonegligencia, autodesvaloración. Sin embargo me digo a mi mismo que debo tranquilizarme, que habrá un momento en que mire todo hacia atrás y tenga sentido. Que así como puede que no sirva de nada, puede también que sea justamente lo que debo hacer. Lo indicado, en el lugar adecuado, en el momento exacto.
¿Qué puedo hacer yo contra eso, contra la esperanza que ronda, que acecha, que muerde, que duele, que se esconde, que parece morir en la inmensidad del ser y que sin embargo reaparece titilando, como luchando por seguir viviendo?
Toya, cuánta razón has tenido siempre.
"(...) ahora es cuando siento que no puedo predecir absolutamente nada y que es hora de relajarme y dejar que la vida me guíe a lo que tenga que vivir. Mi misión es, entonces, vivir y ser feliz, y adaptarme a lo que la vida me traiga.
Soy quien soy. Ahora es cuando entiendo la importancia de respetarme como tal y de mantenerme sincero conmigo mismo y con el mundo, con mi esencia. Y de saber que el primero que debe cuidar de mí mismo, soy yo.
Valgo la pena. Valgo el esfuerzo. Valgo las ganas de estar conmigo.
Prometo no olvidar ese detalle."
Sentimientos extraños invaden mi pecho, como queriéndome reprochar cosas pasadas. Autonegligencia, autodesvaloración. Sin embargo me digo a mi mismo que debo tranquilizarme, que habrá un momento en que mire todo hacia atrás y tenga sentido. Que así como puede que no sirva de nada, puede también que sea justamente lo que debo hacer. Lo indicado, en el lugar adecuado, en el momento exacto.
¿Qué puedo hacer yo contra eso, contra la esperanza que ronda, que acecha, que muerde, que duele, que se esconde, que parece morir en la inmensidad del ser y que sin embargo reaparece titilando, como luchando por seguir viviendo?
Toya, cuánta razón has tenido siempre.
martes, 29 de enero de 2013
Número diez
Por alguna razón, esto no me deja ver ni modificar los borradores que tenía escritos. Tal vez sea el mundo dándome alguna señal. Tal vez sea solo que mi computador es mula.
Estoy en algo que es algo, pero no lo es al mismo tiempo. Estoy en una nube, en una niebla, en un espejismo, en una ilusión. Quiero aclararlo todo, pero el mundo me dice que tengo que tener paciencia.
Y que me tengo que querer.
Intentaré no volver a cometer los mismos errores.
Estoy en algo que es algo, pero no lo es al mismo tiempo. Estoy en una nube, en una niebla, en un espejismo, en una ilusión. Quiero aclararlo todo, pero el mundo me dice que tengo que tener paciencia.
Y que me tengo que querer.
Intentaré no volver a cometer los mismos errores.
martes, 18 de diciembre de 2012
Número nueve
Qué difícil es controlar la mente y sus malos hábitos.
Qué difícil es no poder ser esa persona que está ahí, al que puedas llamar al rescate.
Qué difícil ser un punto conflictivo.
En un mundo ideal todo sería más fácil, más simple, pero parece que no era la idea jajaja.
Me doy la licencia de decir esto: pico con lo que se venga, no me pasan balas.
Qué difícil es no poder ser esa persona que está ahí, al que puedas llamar al rescate.
Qué difícil ser un punto conflictivo.
En un mundo ideal todo sería más fácil, más simple, pero parece que no era la idea jajaja.
Me doy la licencia de decir esto: pico con lo que se venga, no me pasan balas.
miércoles, 12 de diciembre de 2012
Número ocho
Empecé a escribir esto hace poco menos de un mes, sin embargo nunca lo terminé. Intenté hacer caso omiso de lo que me había propuesto, sin embargo algo en mí me impide cumplir ese cometido. Es ahora cuando intento terminarlo:
Hoy no escribiré cosas sobre lo que siento al respecto de situaciones con cosas que pasan en mi vida.
Esta entrada está dedicada a mi persona.
Yo soy Cristóbal, tengo 21 años, mido 1,73 metros y peso 68 kilogramos con una desviación estándar de 1 kilogramo. Tengo muchos defectos en los cuales pienso más seguido de lo que debería, y también tengo muchas virtudes que muchas veces olvido o que las asumo como defectos.
Soy lo que se define como un poco "fome". Soy estable -o intento hacerlo- me gusta la música, me gusta estar en mi casa, acostarme, regalonear, dormir, ir de repente al cine, ir de repente al teatro, a veces también al Teatro de la Universidad de Chile que está en metro Baquedano.
Mi aspiración es ser feliz, de alguna forma. Mi vida en el último tiempo ha cambiado bastante, y si bien eso en un principio me asustaba -tiendo a ser una persona de planes y proyecciones, de estructuras y constructos mentales sólidos- ahora es cuando siento que no puedo predecir absolutamente nada y que es hora de relajarme y dejar que la vida me guíe a lo que tenga que vivir. Mi misión es, entonces, vivir y ser feliz, y adaptarme a lo que la vida me traiga.
Soy quien soy. Ahora es cuando entiendo la importancia de respetarme como tal y de mantenerme sincero conmigo mismo y con el mundo, con mi esencia. Y de saber que el primero que debe cuidar de mí mismo, soy yo.
Valgo la pena. Valgo el esfuerzo. Valgo las ganas de estar conmigo.
Prometo no olvidar ese detalle.
Hoy no escribiré cosas sobre lo que siento al respecto de situaciones con cosas que pasan en mi vida.
Esta entrada está dedicada a mi persona.
Yo soy Cristóbal, tengo 21 años, mido 1,73 metros y peso 68 kilogramos con una desviación estándar de 1 kilogramo. Tengo muchos defectos en los cuales pienso más seguido de lo que debería, y también tengo muchas virtudes que muchas veces olvido o que las asumo como defectos.
Soy lo que se define como un poco "fome". Soy estable -o intento hacerlo- me gusta la música, me gusta estar en mi casa, acostarme, regalonear, dormir, ir de repente al cine, ir de repente al teatro, a veces también al Teatro de la Universidad de Chile que está en metro Baquedano.
Mi aspiración es ser feliz, de alguna forma. Mi vida en el último tiempo ha cambiado bastante, y si bien eso en un principio me asustaba -tiendo a ser una persona de planes y proyecciones, de estructuras y constructos mentales sólidos- ahora es cuando siento que no puedo predecir absolutamente nada y que es hora de relajarme y dejar que la vida me guíe a lo que tenga que vivir. Mi misión es, entonces, vivir y ser feliz, y adaptarme a lo que la vida me traiga.
Soy quien soy. Ahora es cuando entiendo la importancia de respetarme como tal y de mantenerme sincero conmigo mismo y con el mundo, con mi esencia. Y de saber que el primero que debe cuidar de mí mismo, soy yo.
Valgo la pena. Valgo el esfuerzo. Valgo las ganas de estar conmigo.
Prometo no olvidar ese detalle.
jueves, 1 de noviembre de 2012
Número siete
En tres días sentí más que en 3 semanas.
Escribía entonces:
Tengo la esperanza viva
El alma viva
Y entonces
La misma que me entibia el corazón
Me enfría el alma
Me quiebra la esencia
Me corta
Me despedaza
Me duele el alma
Ahora, sólo recuerdo a Toyita en su personaje de Doña Rosita la soltera, diciendo:
"[...] Todo está acabado... y, sin embargo, con toda la ilusión perdida, me acuesto y me levanto con el más terrible de los sentimientos, que es el sentimiento de tener la esperanza muerta. Quiero huir, quiero no ver, quiero quedarme serena, vacía. ¿Por qué, entonces, la esperanza me persigue, me ronda y me muerde...? ¡la esperanza!"
La esperanza.
Hoy: arpillera y lana.
Mañana también.
martes, 23 de octubre de 2012
Número seis
Why can't he see? How blind can he be?
Someday he'll see that he was meant for me.
Amy la llevaba entera. Hasta que ya no pudo más.
Someday he'll see that he was meant for me.
Amy la llevaba entera. Hasta que ya no pudo más.
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